Hipotermia En Gatos | Síntomas, Causas, Diagnóstico Y Tratamiento

Cuando la temperatura corporal desciende debajo de lo normal, se produce lo que se conoce como hipotermia. Esta condición puede afectar a animales y personal por igual. La temperatura de un gato promedio es en promedio 38 grados Celsius, cuando la temperatura baja de este número, se produce la Hipotermia En Gatos.

¿Qué es la Hipotermia En Gatos?

Hipotermia En Gatos

Aunque la mayoría de los casos de hipotermia en gatos se pueden tratar fácilmente, esta afección puede volverse fatal si esperas demasiado para llevar a tu gato al veterinario. Tan pronto como veas los signos de hipotermia, llama a un veterinario de inmediato.

Los gatos normalmente mantienen una temperatura corporal entre 37 y 38 grados Celsius. Si la temperatura de tu mascota cae muy por debajo de este rango, puede experimentar hipotermia. Esta condición peligrosa se debe principalmente a la exposición al clima frío, los vientos o el agua.

Puede afectar a cualquier gato, aunque los recién nacidos y los gatos con pelo corto corren un mayor riesgo. Los dueños de gatos pueden notar que un gato hipotérmico tiene problemas para respirar, tiembla o tiene la piel fría al tacto.

Síntomas de la hipotermia en gatos

Cuanto más grave sea el caso de la hipotermia, más observables serán los síntomas. Si la temperatura del gato baja demasiado, puede caer en coma, por lo que es importante actuar en el momento en que notes signos de hipotermia. Algunos de los síntomas que debes tener en cuenta incluyen:

  • Respiración dificultosa
  • Debilidad general
  • Temblando
  • Piel fría
  • Pérdida de consciencia
  • Músculos rígidos
  • Baja frecuencia cardiaca
  • Frecuencia respiratoria baja
  • Letargo
  • Pupilas dilatadas
  • Depresión

Causas de la hipotermia en gatos

La hipotermia ocurre cuando un gato está expuesto a bajas temperaturas del aire o del agua durante períodos prolongados de tiempo. Es posible que otras afecciones de salud, como el hipertiroidismo, causen hipotermia, sin embargo, esto no es tan común.

Aunque puede afectar a cualquier gato, la hipotermia es más común en gatos con pelo corto o mojado, o en gatos que no se refugian cuando las temperaturas descienden. Los recién nacidos también son más propensos a desarrollar hipotermia que los gatos adultos.

Otras causas pueden ser:

  • Los sedantes y los agentes anestésicos generales causan vasodilatación e inhiben los procesos termorreguladores, por ejemplo, escalofríos.
  • Uso excesivo de agentes de limpieza a base de alcohol durante la preparación para la cirugía.
  • Ambientes fríos.
  • Exposición de las cavidades del cuerpo a la temperatura ambiente.
  • Pérdida de sangre quirúrgica.
  • Administración de fluidos fríos por vía intravenosa.
  • Los neonatos tienen un riesgo particular de hipotermia, ya que tienen sistemas de regulación de la temperatura poco desarrollados y una gran área de superficie: relaciones de volumen.
  • Envenenamiento.
  • Choque séptico
  • Toxicidad por ivermectina.
  • Choque cardiogénico.
  • Envenenamiento por paracetamol.
  • Choque hipovolémico descompensatorio.
  • Coma.

Diagnóstico de la hipotermia en gatos

Tan pronto como detectes los signos de hipotermia, lleva a tu gato a la oficina de un veterinario inmediatamente. Dile al veterinario todos los síntomas que has observado y cuándo comenzaste a notarlos. Si tu gato ha sido dejado al aire libre o expuesto a temperaturas frías de alguna otra manera, asegúrate de mencionarlo también al veterinario.

El especialista comenzará revisando los signos vitales de tu mascota, que incluirán la temperatura, frecuencia cardíaca y frecuencia respiratoria. Una vez que el veterinario nota que la temperatura del gato está muy por debajo de lo normal, lo más probable es que realice un diagnóstico de hipotermia sin realizar más pruebas.

Si no estás al tanto de en qué momento tu gato hubiera estado expuesto a bajas temperaturas, el veterinario deberá realizar una prueba de función tiroidea para determinar si el gato tiene hipertiroidismo. Sin embargo, debido a que la hipotermia es una condición tan seria, estas pruebas generalmente no se realizarán hasta que el gato se haya estabilizado.

Tratamiento de la hipotermia en gatos

El tratamiento dependerá de la gravedad de la hipotermia del gato. Si la condición se considera leve, el veterinario cubrirá a tu gato con mantas aislantes para elevar la temperatura de su cuerpo lentamente. Es importante asegurarse de que el gato no esté en una superficie fría durante este procedimiento. Si lo está, cubre la superficie con mantas para protegerlo.

Los gatos con pelaje mojado deberán secarse suavemente, ya sea a mano con mantas o toallas, o con un secador de pelo manual encendido en un nivel bajo.

Si la condición del gato se considera moderada, es probable que el veterinario use almohadillas térmicas para calentarlo. Esto será más efectivo que cubrirlo con mantas. Las toallas u otros paños se envolverán alrededor de la almohadilla térmica para evitar quemaduras.

Los gatos con hipotermia severa necesitarán un tratamiento más agresivo. Este tratamiento se enfoca en calentar a los gatos desde adentro hacia afuera para evitar que las bajas temperaturas dañen los órganos internos.

Para ello, el veterinario puede administrar enemas de agua tibia y lavados estomacales. También puede usar un ventilador para proporcionar aire caliente a los pulmones del gato o una inyección intravenosa para hacer circular los líquidos calentados.

Durante cada uno de estos tratamientos, el veterinario controlará de cerca la temperatura del gato. En los casos más graves, el veterinario también deberá controlar la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Recuperación de la hipotermia en gatos

Si llevas a tu gato al veterinario tan pronto como detectes los signos de hipotermia, lo más probable es que tu mascota se recupere completamente. Sin embargo, cuanto más tiempo espere para recibir tratamiento, más riesgosa será la situación. Observa a tu gato con cuidado en los primeros días después del tratamiento. Si ves alguna de las mismas señales que notaste antes, vuelva a llevar a tu gato al veterinario para una reevaluación.

Prevención

La mejor prevención es asegurarte de que tu gato permanezca dentro del hogar durante el clima frío o lluvioso. Si es posible que esté afuera durante el mal tiempo, asegúrate de que tenga acceso a un área cerrada que lo proteja contra el viento, la lluvia y la nieve, y que permanezca seco por dentro. Pon paja o mantas viejas dentro para ayudarle a mantener el calor.

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